domingo, 10 de octubre de 2010

Gabriela Mistral, inédita y audaz


Esta nota fue publicada en el año 2007 en el diario Clarín

Por Alejandra Varela

Tal vez la primera escritura fue el propio nombre, ese que la joven Lucila Godoy decide dejar atrás cuando obtiene el premio literario que la convierte en mito y esfinge. Un libro de poemas llamado “Los sonetos de la muerte” inspirado, según algunos cuentan, en un enamorado de Lucila que se voló la tapa de los sesos. Puede que la historia no haya existido nunca pero la joven maestra que hizo del pudor una bandera política deberá ocultarse para hacerse visible.
Gabriela Mistral será el nuevo atuendo que llevará para convertir una biografía tormentosa, enmarañada, en la simpleza de la poeta escolar y madre virgen, la santa hecha monumento en las calles de Chile.
La muerte de Doris Dana, albacea de la obra de la poeta, ocurrida en noviembre pasado, trajo el descubrimiento de una cantidad sorprendente de textos inéditos de Mistral: poemas, cartas, fotos, borradores espontáneos que duplican el total de los textos publicados en vida. “Los pasaportes de Mistral y de su sobrino, que detallan viajes desconocidos hasta ahora. Correspondencia con Thomas Man, Jacques Maritain, Miguel de Unamuno. Y hay un conjunto de cartas no enviadas con encabezamientos de “Urgente” o “Confidencial”.Su envío habría, acaso, provocado daño a la propia Mistral, tan sincera y tan atrevida en su sinceridad. ¿Ella se autocensura o fueron Palma Guillen y Dana quienes le aconsejaron retenerlas?”
Quien hace estos comentarios es Luis Vargas Saavedra, académico encargado de la selección y armado del material para la nueva edición de las Obras Completas de Gabriela Mistral que publicará la Universidad Católica de Chile el próximo año.
Los misterios y silencios en torno a este tesoro, escondido durante cincuenta años, sugieren historias, versiones que complejizan la biografía de la autora de “Tala”. Mistral construyó una imagen de maestra abnegada, asexuada que tal vez estos textos lleguen a derrumbar generosamente: “A esta apasionada y profunda poeta (nuestra Eurípides sin dramaturgia pero con drama y dramas, eso si) Chile y algunos otros países la conocen jibarizada por ineptos programas de educación que la infantilizan”, declara Vargas Saavedra quien se muestra cauto al pensar los motivos que llevaron a Mistral a no publicar ese otro material desconocido hasta ahora: “No lo tenía revisado, se le arrumbaron, los olvidó. Hay que tener en cuenta que para Mistral un texto suyo nunca estaba listo, incluso para la edición última efectuaba correcciones, de allí la necesidad de una edición crítica. Además los continuos cambios de país, viajando en barco o en tren, generaban atrasos y olvidos de lo empacado”
No deja de despertar suspicacias el contundente secreto que mantuvo Doris Dana sobre el caudal de manuscritos destinados a quedarse en la Biblioteca del Congreso de Washington para siempre ya que la albacea literaria se negaba a que los textos tocaran suelo chileno: “La historia de la esquivez de Dana por darnos el legado de Mistral es tortuosa”, confiesa Vargas Saavedra. “Comienza con su inicial celo de guardadora de cuanto era Mistral: sus libros, manuscritos y los objetos. En esta etapa Dana efectúa algo óptimo, el microfilmaje de lo más “perecible” celulosamente. Cuando Chile, por decreto, desconocía el copyright de Dana, se negó a toda publicación de esos materiales en Chile. Con legítimo disgusto opta por Library of Congreso, en Washington. Con el cambio de régimen en Chile, tras la derrota plebiscitaria de Pinochet, se reconocieron los derechos internacionales de copyright de Dana”
Los cambios no alcanzaron para convencer a Dana al momento de responder los mails y las cartas que llegaban desde la mismísima presidencia de Chile. Para Vargas Saavedra ese recelo ha garantizado su preservación .Rescata su excesiva custodia del mismo modo que le parece acertada la decisión de la sobrina y heredera de Dana, Doris Alkinson de facilitar la vuelta a casa de los textos de Mistral, dándole a esta repatriación un carácter político, ligado al daño provocado por la intervención norteamericana en Chile al caer el gobierno de Salvador Allende.
La trama se complica al conocerse el epistolario publicado por Vargas Saavedra entre Mistral y el poeta Manuel Magallanes Moure donde se relata un amor que duró siete años, construido entre cartas y unos escasos cuatro encuentros que alcanzan para iluminar una biografía que todavía está por conocerse.
“Elizabeth Horan va a publicar este año en Buenos Aires la traducción de su libro “This America of Ours” Escrito junto con Doris Meyer. Allí se podrá leer el magnífico epistolario de Mistral con Victoria Ocampo y constatar el americanismo, el bolivarismo modernizado de Mistral y como instaba a Ocampo a colaborar en la forja de un criollismo fino”.
Se vislumbra otra Gabriela Mistral escondida en las capas de algunos amores difusos y posturas políticas contradictorias. Una mujer que no puede atraparse en la imagen del billete de cinco mil pesos chilenos que le dio la categoría de prócer.

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